En las empresas que incorporan la mediación desde su creación y en su vida diaria como herramienta eficaz para resolver tensiones entre socios, empleados, o incluso clientes y proveedores se garantizan una convivencia más duradera y una dinámica de motivación con la compañía.
En el ámbito empresarial, una de las cuestiones más importantes es el factor humano, es decir, las personas que trabajan o están vinculadas con la empresa, por lo que es fundamental que exista un buen ambiente laboral entre todos los que participan en ella, unido a una buena motivación en la plantilla y a las buenas relaciones con proveedores y clientes.